miércoles, 7 de marzo de 2007

RENOMBRAMIENTO DE CALLES

Los desaparecidos nunca habían estado más presentes

Los desaparecidos nos faltan a todos: al que camina, le falta quien camine a su lado; al que escucha, le falta una voz que le hable; al que no lo reconoce, le falta un pedazo de su propia historia, alguien con quien poder confrontar, confrontarse, discutir.

Desde hace más de 30 años, la desaparición forzada de personas es una práctica común en México. No todos lo saben; aún menos es la gente que lo acepta. Por ello, es nuestro deber recordarlos, reivindicar el espíritu de su lucha y, sobre todo, exigir justicia.


No hemos señalado y castigado a los represores del pasado y esto hace que los represores de hoy se sientan libres para continuar con estas prácticas criminales. Los responsables de esos delitos siguen libres, impunes, caminando por las calles por las que hoy los desaparecidos no pueden pisar caminar. Peor aun: a algunos se les ha “premiado” poniendo su nombre a muchas calles de nuestra ciudad, de nuestro país, obligando a muchas familias mexicanas a convivir con el nombre de un delincuente cada vez que escriben o leen su dirección.

Ningún genocida merece una calle con su nombre. Nadie merece vivir en una calle con nombre de genocida. Renombremos esas calles con los nombres de aquellos que quisieron borrar de la historia: pongámosles el nombre de Jacobo Gámiz García, desaparecido del sexenio Echeverría y recobremos así esa historia, sus vidas, sus nombres, sus rostros: nuestra historia.


Los invitamos a celebrar con nosotros el renombramiento de una calle más el próximo domingo 18 de marzo en el oriente de la ciudad. Próximamente les indicaremos sitio y hora precisos.

Renombremos juntos las mal llamadas calles Luis Echeverría: hagamos un acto pacífico, donde busquemos la colaboración de los vecinos, explicando quiénes fueron esos que les dan nombre a sus calles, qué es lo que hicieron y cuál es nuestra propuesta.


Recordemos con nuestra acción a todos los desaparecidos del pasado y del presente; que no haya ni uno más en nuestro futuro.


Si no hay justicia, hay condena social.
Hagamos de la memoria un verbo. Construyamos memoria en cada esquina, en cada rincón, en cada casa, hasta lograr que la memoria se transforme en justicia.



La cita es el domingo 18 de marzo a las 11 de la mañana

¡LOS DESAPARECIDOS NOS FALTAN A TODOS!
No perdonamos. No olvidamos. No nos reconciliamos.

H.I.J.O.S. México
Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio.