viernes, 29 de agosto de 2008

MÉXICO EN CRISIS

UNAM, Historia del siglo XX

José Luis Chong

MÉXICO EN CRISIS

“...tendemos tanto a imitar sin reflexión, como

a desdeñar las lecciones de la historia”.

Daniel Cosío Villegas1


En su análisis sobre “Los problemas de América”,2 don Daniel Cosío Villegas reflexiona sobre la situación social de los pueblos hispanohablantes en nuestro continente, durante la primera mitad del siglo XX. Al leer el caso mexicano, me sorprendió la gran similitud con los acontecimientos presentes en el México del siglo XXI.

Comencemos con la descripción, profundamente humanista, de lo que él consideraba “progreso”. Nos dice:

… pienso que no únicamente debe ser material o económico, y ni siquiera el que se llama social, sino el humano en general, o sea el grado en que los hombres conviven entre sí. Esa convivencia depende en parte –y en una gran parte si se quiere– del bienestar material de que disfrutan las gentes (p.473).

También aclara que el principal obstáculo para la convivencia es la estructura económica, caracterizada por una profunda división de clases,

… sin ninguna numerosa y compacta clase media que mitigue el contraste tajante y doloroso entre una clase baja desmesuradamente pobre, y una alta, también desmesuradamente rica, [en que] durante muchos años, siglos, la religión cristiana ha podido ser un freno a los apetitos materiales del hombre, o una compensación a su pobreza. Desafortunadamente el cristianismo a perdido para siempre esa función (p.480).

Finalmente nos dice que esta división de clases persiste por la falta de medios y oportunidades suficientes para que los hombres de una clase inferior asciendan con facilidad a las clases superiores, lo que tiene además otras nefastas consecuencias

… como los cambios sociales no se hacen con normalidad, ocurren entonces de tiempo en tiempo; digamos cada veinte o treinta años; pero entonces el cambio es radical, en el sentido de ser profundo y total; es violento, arrasa leyes, Instituciones, hábitos y costumbres (p.484).

Creo entonces que la inseguridad y violencia en el México de hoy, puede ser la incipiente manifestación de ese cambio social, previsto para aquellas sociedades que como la nuestra, no han logrado crear el bienestar social, necesario para la convivencia civilizada.

Este es un escrito que nos comparte José Luis Chng, muchas gracias y saludos

Luego entonces crear un sistema carcelario para 500,000 delincuentes no solucionará el clima de violencia, otros tantos aparecerán de esa fábrica de resentidos sociales que es la falta de superación.

Mientras no existan oportunidades de capilaridad social, la inseguridad continuará y tendremos que acostumbrarnos a vivir como dice don Daniel Cosío Villegas, a “claustro cerrado”, es decir, dentro de muros cada vez más altos, temerosos y prisioneros de los dueños de las calles.

Debemos manifestarnos para pedir seguridad a nuestros gobernantes, pero también para pedir menos simulación económica y más creación de empleo. Luchemos contra la inseguridad, pero no olvidemos que ésta es una manifestación del cambio social y que no se erradicará, por más “Pactos contra la delincuencia” que se firmen.